Karlos Arguiñano es el cocinero que ha buscado la solución para evitar las lágrimas que producen la cebolla y cualquier otro picante que pueda afectar los ojos en la cocina.
No son unas gafas hechas para esto, pero resulta ingenioso que este cocinero haya usado unas gafas de buzo para proteger sus ojos, especialmente de la cebolla.

Esto es más sencillo de lo que parece, olvidándose un poco de la estética, se puede comprar unas gafas de buzo por un precio de 14 euros y luego puede cocinar con toda libertad, sin posibilidades de recibir molestias de parte de los ojos.
Enlaces Patrocinados:
Otros Reportajes:
Robert Redford y su larga carrera en el cine »
“Coquetos urinarios” »




Estás en:


Estás en:
MundoSingular | Cosas insólitas | Gafas para cocina

