Frédéric Minvielle, instalado en PaÃses Bajos desde 2002, se casó en diciembre de 2003 y adquirió la nacionalidad holandesa en 2006.
Cuando se inscribió en las listas electorales del consulado de Francia en Amsterdam, a finales de 2006, para poder votar en las presidenciales francesas de 2007, descubrió que habÃa perdido su nacionalidad de origen.
Según una convención franco-holandesa en vigor desde 1985, cualquier ciudadano de uno de los dos paÃses que adquiera la nacionalidad del otro paÃs pierde su nacionalidad de origen, salvo en caso de matrimonio o voluntad expresa de conservar su nacionalidad inicial.
 Y como Francia no reconoce el matrimonio homosexual, en diciembre de 2007 Frédéric Minvielle supo que habÃa perdido la nacionalidad francesa y que tenÃa que devolver su carné de identidad y su pasaporte.
“No lo entendÃ. Me sentà realmente discriminado. En PaÃses Bajos, el hecho de ser homosexual es completamente normal, ser homosexual y estar casado es algo muy positivo, y que mà paÃs, donde nacà y tengo mi familia, me rechace asÃ, tengo la impresión de haber sido sancionado porque era homosexual, porque no he hecho nada malo. Estoy casado, eso es todo”, comentó Minvielle.
Enlaces Patrocinados:
Otros Reportajes:
Los más comentados:



Estás en:



